LA AGRUPACIÓN POLÍTICA GUZAN SE NIEGA A QUE LOS RECURSOS DE AGUA DE BERMEO SE TRASPASEN AL CONSORCIO BILBAO-BIZKAIA, TAL COMO IMPONE EL PNV

El 24 de Septiembre de 2021 los concejales de GUZAN, en el Pleno Municipal, han votado que no y se han opuesto a que Bermeo pierda la facultad de gestionar su agua y han subrayado las prisas del PNV para deshacer en pleno agosto la estructura del Consorcio de Aguas de la Comarca de Busturialdea y así, con su mayoría, empujar la integración de los pueblos de la comarca de Busturialdea en el Consorcio de Aguas Bilbao-Bizkaia.

Tal y como se indica en el informe de la funcionaria interventora de las cuentas municipales del Ayuntamiento de Bermeo, a partir de ahora, el Ayuntamiento de Bilbao es quien tomará el control sobre qué hacer con el agua de Bermeo y de la comarca de Busturialdea, ya que por su cantidad de población, Bilbao resulta la localidad con más representación de votos en el territorio histórico de Bizkaia para este Consorcio Bilbao-Bizkaia.

Poner la vida, un estilo de vida ecologista y sostenible, está en el centro de las preocupaciones de la plataforma municipalista bermeana GUZAN. Es una de los ejes de su forma de hacer política. “La comunicación actual entre el Ayuntamiento y las personas de Bermeo es una farsa, y es el momento de hacer saber con nombre y apellido qué políticos del PNV esconden información a la ciudadanía y toman decisiones estratégicas respecto a la gestión de algo tan fundamental como el agua y la red de saneamientos de Bermeo” nos cuenta Xabi Ortuzar, el concejal portavoz de Guzan.

Son tres las razones por las que GUZAN se opone a la integración de Bermeo en 2021 en el Consorcio de Aguas Bilbao-Bizkaia:

1/ Porque suprime una facultad municipal, que es la de gestionar el agua de tu propio territorio, a pesar de que tanto desde la Comisión Europea, como desde el Gobierno de España (con la nueva Ley del Agua en elaboración) se insta a los Ayuntamientos a utilizar el agua de su entorno y a evitar grandes recorridos de tuberías, que implican infraestructuras complicadas y caras.

2/ Porque la figura jurídica del Consorcio, aunque es una entidad pública de carácter supramunicipal, sus estatutos funcionan de tapadera para manejar fondos públicos de los Ayuntamientos, la Diputación Foral de Bizkaia y el Gobierno Vasco y evitar el control político de los concejales de los pueblos de Busturialdea, para dar contratos millonarios a empresas de ingeniería e infraestructuras como Acciona.

3/ Porque genera incertidumbre acerca del precio que tendrá que pagar finalmente cada contribuyente bermeano por las tasas de suministro de agua y la red de saneamientos. Para 2022 se garantiza que subirá como tope un 5%. A partir de 2023 no está claro qué otros impuestos habrá que crear para asumir los costes de las grandes obras previstas entre 2022-2029 para garantizar que no haya déficit hídrico. Está previsto -según su propio informe- que el déficit hídrico aumentará un 4% debido al cambio climático y su impacto en la Reserva de Urdaibai. No es casualidad que el citado informe proyecte para los próximos años un hipotético aumento de la actividad económica y de personas, que traerá necesidades de vivienda. Evidentemente, sin recursos hídricos garantizados no es posible construir para que viva más gente en la comarca. Y la pregunta es, si desde los últimos veinte años la comarca de Busturialdea/ Reserva de Urdaibai pierde población y actividad económica, ¿por qué hay tanto interés en modificar la opinión pública de esta manera, y crear la necesidad imperiosa de infraestructuras de agua? ¿No será que hay avidez por construir obras -con dinero de los contribuyentes-, porque la comarca se ha convertido en el nuevo botín para el negocio del turismo y hay que tener garantizada el agua en verano?